Escribo, por que es lo que queda
Lo que queda cada mañana
Cada atardecer que muere,
En cada andar solitario,
Que escribe de si, de ti, de mi
Que ve y solo escribe
Las palabra que el mar se a tragado
y el desierto a des hecho
con cada palabra un pétalo, una flor muere
y el ambiente cambia, para morir y renacer
Escribo, por que es lo que siento
En cada aliento, en una brisa del viento
Por que susurra en mi oído versos
Y la tierra cosquillea mis pies
Para que de ella escriba
Escribo, en un instante que se hace infinito
En el que no soy yo
Escribo por que mi corazón late
Y por cada respiro que oigo
Escribo por lo que veo y no veo
Por el paso cansino de mi alma
Por la sorpresa de la lectura
Por las letras que solas se juntan
Y las que el viento y el mar incluyen
Escribo por las palabras dichas
Y por las calladas
Por las heridas que no sanan
Las que cada día crecen
Por los latidos restados
Y los gritos cegados
Escribo, con tinta, con sangre
Con el alma y el corazón en las manos
Con una flor destrozada en mi puño
Con la vista nublada y las manos atadas
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